No tengo ni puta idea de navegación

Es como eso. Venir con el barquito (barquititito) capeando el temporal. Un mar chungo y revuelto. Apetrolado y profundo. Con olas quichicientas veces más grandes que el botecito. Y las vas sorteando (de suerte). Y una vez que saliste (porfiporfinporfin), el agua se va quedando quieta. Y a veces eso da más miedo: llegar a ese punto en el ecuador donde no sopla el viento.

Así se siente dejar a gente atrás (o al costado, o no sé, en otro lado).

Para P. y X.

Buscar

Además del blog

En el blog

Últimos comentarios

Archivos

Meta

Feeds

Las fijas