Harta
Estoy harta de competir. Harta de cuidarme las espaldas. Harta de medir palabras, de hacerme la tonta, de intentar usar ese “punto chungo” que estoy empezando a aceptar que tengo, en mi beneficio. Harta de intentar entender.
Muchachos: aflojenlé ¿no ven la cara de buena que tengo?







