¿Viste? Eso
Notitas en el espejo, poemas improvisados, cd con selección de canciones de amoramor, hojas secas entre las hojas blancas, detalles, miles de detalles, dibujitos emails cartas perfumadas, besos de pintalabios, sms a altas horas, cositas, gestos, papalabras. Cocinar(te), vestir(te), abrazar(te), sorprender(te). Gestos ro-mán-ti-cos.
Si yo era capaz de todo eso y no sé en qué momento me convertí en este mamotremo que no. Es decir, como que el tener cuidado, el intentar no asustar, el no ser “arrollador” ya se volvió el hábito. Todo se anquilosó. Como todas las cosas de a dos. Porque ¿viste? yo hago mil y quiero mil y me gusta mil. Pero todo lo que sea sola. Al resto no me animo ni en pedo. O no sé cómo.
Como que eso se murió adentro. O no, peor. Se hace el muerto. Y ya está llevando el juego un poco lejos. Y como que puaj.
¿Viste? Eso.







