Las palabras

Ya todos (los que tienen que saberlo) saben que tengo un sobrino nuevo. Y que éste (el cuarto, ya) es además mi ahijado (aunque nunca lo bauticen, o si, da igual, es mi ahijado).
Pero claro, quién sabe si algún día volveré a vivir a Argentina (de visita volveré, prometido), quién sabe adónde me encontrará cuando crezca. Pero no quiero perderme la oportunidad de contarle cosas desde ya, a él y a los otros tres también, que hace mucho que no los veo y los extraño.
Por eso, inauguro hoy nueva categoría, que espero, tendré la constancia de rellenar: Un día, tu tía.