Conclusiones estúpidas L
“Soy linda y no lo llevo bien.” Esta frase merecería ser nombre de un post.
“Soy linda y no lo llevo bien.” Esta frase merecería ser nombre de un post.

No paro de hablar pelotudeces.
Ayer salgo de la oficina y voy caminando por Velazquez (si, trabajo en un barrio muy bian) y en una de las esquinas, miro distraídamente a un señor que estaba por cruzar por donde no correspondía y pienso: “¡Uy! ¡Kitín Muñoz!”, pensamiento instantáneamente seguido por otro pensamiento que era más o menos así: “¿Kitín Muñoz? ¿Y ese nombre? ¿Quién es Kitín Muñoz? Sin duda es ese señor de ahí pero cómo es que yo sé que se llama así y de donde me viene esta información es un misterio insondable de mi mente”, seguido de otro aún peor: “debería vaciar la papelera”.
Por-di-os.
Evidentemente, cuando tuve un google a mano, lo primero que hice fue buscar quién era, y he llegado a la conclusión de que el trío peluquería/tintes-químicos/revistas-del-corazón, no sólo es irresistible sino también muy poco saludable. En fin, que el Kitín este es marido de no se qué princesa que se hizo la peor rinoplastía que he visto en mi vida, y no sé por qué mi cerebro no es capaz de recordar mi propio número de móvil pero si el nombre de una persona que me chupa no uno sino tres huevos y que, un poco más y lo saludo (porque vamos, no dije “¡Uy! ¡Kitín Muñoz!” en alto porque soy una persona muy discreta y además iba masticando mi zanahoria que si no…), por la sensación esa de familiaridad que te agarra cuando te acordás del nombe de un total desconocido.
Ahora: la cosa no se termina acá. No olvidemos el cierre magistral de mi cerebro que, el muy guacho, va a su puta bola. Porque mi cabeza dijo (en plan vocecita freak): “debería vaciar la papelera”, y menos mal que no fue “la paperlera de reciclaje” porque si no, ahí ya es el colmo y encima cometo pecado mortal porque la papelera de reciclaje es de Windows y no da ni un poco traicionar así a mi mac.
O sea ¿hace falta que lo diga? bla.
Es como eso. Venir con el barquito (barquititito) capeando el temporal. Un mar chungo y revuelto. Apetrolado y profundo. Con olas quichicientas veces más grandes que el botecito. Y las vas sorteando (de suerte). Y una vez que saliste (porfiporfinporfin), el agua se va quedando quieta. Y a veces eso da más miedo: llegar a ese punto en el ecuador donde no sopla el viento.
Así se siente dejar a gente atrás (o al costado, o no sé, en otro lado).
Para P. y X.
Tengo de mi misma una opinión mucho mejor de la que la mayoría de la gente tiene de si. O al menos, mejor que la que admite tener.
En menos de una semana, empiezo en un trabajo nuevo. Estoy nerviosa, agitada, ¡vamos! que parezco enamorada. Por momentos estoy triste pero eso está bien, después de todo, cinco años en una misma empresa tienen que haber generado lazos entre personas. Y personas que valen la pena y las risas. Así que menos mal. Me pongo un poquito triste por momentos.
Y sobre todo no tengo ganas de trabajar. Tengo cosas que hacer y es evidente que las voy a dejar cerraditas, porque yo tengo que ser buena compañera. Pero porelamordedios, qué-poca-ganas.
Entonces es eso. Que estoy pero no pero si pero esquizofrenia.
(Pero resuelta)
El Don Limpio Quitagrasas Poder Activo es de color amarillento para que cuando pases el paño para retirarlo, tengas la sensación de que te llevas muuuucha grasa. Comprobado sobre una superficie impoluta.
Los chinos* en sus tiendas chinas ven televisión china.
¿Cómo hacen?
* Lo siento, digo chinos por generalizar pero imagino que muchos serán coreanos o de otros países. Quizás debiera decir asiáticos, pero uso el término chino sin ánimos peyorativos sino como una expresión de uso común.