– ¿Conoce esa vieja frase que dice “Aquellos que no recuerdan el pasado, están condenados a repetirlo”? Bueno, creo que aquellos que recuerdan el pasado están peor todavía.
(...)
Voy caminando del metro a casa y en uno de esos bonitos relojes digitales, en una parada del autobús, veo la hora.
22:55.
La hora del recuerdo.
Hace mil, alguien metió en mi cabeza la idea de que cuando mirabas un reloj digital y éste señalaba una hora capicúa, alguien se estaba acordando de vos.
Por alguna razón, la hora perfecta, la de la más bonita simetría, la que indudablemente tenía que ser la hora en que alguien se acordaba de mi, era esa. No sé por qué, pero era la que más me gustaba.
Y me encuentro subiendo por Fuencarral y preguntádome si te acordás de mi. Si serás vos quien está pensando ahora en mi. Si te acordás pero en serio. Si te pasa como a mi, que las cosas que hice con vos de alguna manera se quedaron caducas para el siguiente. Por que siempre hay un siguiente con el que hago otras cosas que ya quedan caducas para el siguiente. Porque siempre hay un siguiente.
– Los que recuerdan el pasado tienden a no entender una mierda de la historia.
(...)
Y a mi me da la sensación de que las cosas que hice con vos (con vos, con vos y con vos) de verdad que no puedo repetirlas. Porque repetirlas es faltarte al respeto, quitarte ese lugar que construimos (¿contruí-mos?). Porque yo me acuerdo. Me acuerdo lo que fue para mi. Lo que sentí, lo que significó. Y es muy difícil que vos o vos o vos borren el significado que vos le diste (o que yo le di para vos).
Y entonces así me voy quedando vacía de cosas que compartir. Porque me acuerdo y no me doy respiro. Porque no sé cómo se hace de otra manera. Porque quiero que cuando haga ésto con vos sea para vos y no para vos o vos.
– En mi opinión, aquellos que recuerdan el pasado viven paralizados por él.
(...)
Entonces pienso que lo que yo quiero es olvidar. Quitar de significado. Vaciar todas las experiencias. Olvidarme de vos (y de vos y de vos).
– ¿Qué le parece: “Aquellos que pueden olvidar el pasado van muy por delante del resto de nosotros”?
Y no sé cómo.
Fragmentos de Asfixia, de Chuck Palaniuk, recomendado por (V)ireta, que es otra que recomienda esos libros.