Conclusiones estúpidas XXXVIII
Entendámonos de una vez: no tengo el pelo lacio. No soy de esas chicas.
Entendámonos de una vez: no tengo el pelo lacio. No soy de esas chicas.
Imposible enamorarse si la parte de tu (?) que te permite idealizar está rotita.
Si dejás de lado todo tipo de expectativas te lo podés pasar incluso bien. Pero por tiempo limitado, que no es cuestión de abusar.
Yo quiero que me quiera un hombre al que le pueda cocinar.
Quiero creer que uno puede enamorarse muchas veces y que cada vez que se enamora, le parece que la última vez estaba equivocado. Porque además quiero dejar de pensar que la última vez que me enamoré es la última vez que me enamoré.
Hoy me hubiera encantado tener un festejante sólo para que me pase a buscar por la oficina y me ayude a traer el jamón a casa.
Toda la vida he sentido que ya estaba mayor para algunas cosas.
Pienso algunas cosas que, de verdad, no me gusta ser así, pensar así, verme a mi misma así. A veces quisiera ser más… no sé, más “algo”.
Y después me doy cuenta de que en realidad, eso que estoy pensando, no es lo que pienso, sino lo que siento.
Tengo de mi misma una opinión mucho mejor de la que la mayoría de la gente tiene de si. O al menos, mejor que la que admite tener.
Si querer es poder, andate a la mierda.