Saber hacer
A veces, cuando tengo un rato, chusmeo por ahí los portfolios de otra gente, de esa que uno encuentra recomendada en internet, en sitios especializados y tal. He mejorado con el tiempo y la experiencia y ya no me deprime terriblemente cuando veo cosas tan buenas. Pero si me sigue pasando eso de sentir como un agujerito en el corazón, por todas esas cosas que veo y que creo que sería capaz de hacer pero no aún, porque me doy cuenta de que me falta saber cosas, aprender técnicas, soltar el pulso, estudiar (que es el único camino que conozco realmente). Es como si viera esas cosas y algo se me revolviera adentro. Bueno, algo-algo como cosas que quiero sacar y dibujar, diseñar, programar y no soy capaz, es como si de pronto estuviera en bolas en el medio de la nada y no hace frío pero tampoco está bueno ni es divertido sino triste porque estoy sola y no tengo ni con quien hablar.
Algo similar me pasa con los libros. Con algunos libros de esos clásicos y grandes que uno debería leer y apreciar. A veces me pasa que me doy cuenta de que no soy capaz de leerlos, siento como que me falta leer muuuuucho más (y mirá que leo ¡y rápido!) para poder llegar a leer ese libro y siento también, a veces y con algunos libros, que la cabeza no me da para más. Que no me entran las ideas ni haciendo presión.
Eso, que a veces tengo hambre y la panza llena.








Suena como una gestión de la ilusión
o de la motivación
o de las dos cosas..
no sé.
Lo que sí que sé es que suena a movimiento
y a esa dulce insatisfacción satisfecha
que mueve el mundo
o al menos ayuda al despertador cada mañana
besooooooooooooo
Esos que pudieron hacer esas cosas que vos podrías hacer pero no te animás son iguales a vos. Iguales iguales. Y aparte vos tenes esa cabecita “the size of a planet” como diría Marvin The Paranoid Android.
Y te lo digo en andaluz: entérate mujé!
Eu! Lo de los libros, juro que me pasa lo mismo, a veces me hace sentir terrible, a veces no me molesta en absoluto…
Los baños de humildad son necesarios e inevitables, como se suele decir, a todo hay quien gane, por arriba y por debajo, ojo. Pero la cara brillante es sólo una cara del poliedro de su vida y no se suele ser tan genial en las demás caras.
O al menos no se debería, sólo por consideración al resto de la humanidad, hombreyá.
Entre nosotros, hay cada libro-ladrillo que dicen que son obras maestras que a veces me pregunto si no estoy viviendo dentro del cuento del traje nuevo del emperador.
Lo bueno de ser mayor…muy mayor es que ya no te ponés objetivos…como: debería hacer esto o aquello.
Sencillamente si no lo hacés es porque no tenés ganas.
Y lo malo de ser mayor es que a veces, sólo a veces se pierde la ilusión por seguir estudiando/aprendiendo/descubriendo.
Pero entre una cosa y la otra…digamos que me gusta no tener que leerme algo que es una zapatilla por el mero hecho que sea una genialidad. Y lo mejor… no sentir ninguna culpa:-)
Burma: Eso espero, eso espero…
blackant: Es más lindo usté cuando quiere…
RH+: Gracias por pasar
C.Martín: La cosa es no ahogarse tampoco. Y sobre los libros, menos mal que hay alguien que también piensa eso de algunos, como yo…
Kiri: Lo bueno es saber separar y lograr mantener las ilusiones ¿no?