Amkiel: No sé cómo explicarlo. Sólo quisiera que fuera una manera de demostrar afecto y ya. Supongo que también tiene que ver con la valoración del otro: yo te cuido, vos me cuidás y no hay maneras preestablecidas ni tajantes ni absolutas. Algo así como que yo no cocino porque me toca, vos no lavás porque te toca (bueno, la mayoría de las veces si, pero a veces, sería bonito que sólo fuera poder expresarse a través de esas cosas tan básicas). En fin, que no quiero tener que estar en guardia todo el puto día porque yo soy mujer y el otro es hombre… No sé, algo así.
Ajenjo: Yo soy de “comida de casa”. Los platos finos y elaborados no son mi fuerte. Lo mío es la “comida de mamá” pero la verdad es que se me da bien. Y si es para agasajar al otro, no me importa lavar y hacer café, té o postre. La cosa es volver especial a veces, esos momentos tan sencillos ¿no?
X, el Sábado 12 de Enero 2008 a las 18:01
O dicho con música: “If you want me, satisfy me?”....?
Ajenjo: Dale. Para mi un tinto. Un Ribera del Duero estaría más que bien servido. Postre me da igual, como no me gustan mucho los dulces, te dejo elegir
Ajenjo: Teniendo en cuenta que soy yo la que cocina, va a tener que ser en mi casa, que siguiendo el sabio consejo de mi madre “hay que cocinar donde uno conoce el fogón”.
verdemelon, el Sábado 12 de Enero 2008 a las 20:55
no creo que haya muchos hombres que se dejen meter en una olla a fuego lento sin rechistar.
Por intentar leer entre líneas…
Si no hay que hacerlo…. pides muy poco ¿no?
X, el Sábado 12 de Enero 2008 a las 21:08
Uy cómo se está poniendo la cosa…
Yo decía que lo de quererse debe ser eso: satisfacer al otro, pero entendiendo que el tema TIENE que ser recíproco… no como una exigencia, sino como un palcer, como la única manera de amar a alguien, no?
Uff, que ya se me va la olla a la estratosfera… y si no recuerdo mal, por ahí se hablaba de un fogón mucho más interesante…
C. MartÃn, el Sábado 12 de Enero 2008 a las 23:25
Pues a mí me parecer una lindísima declaración de amor, “cocinaré para ti el resto de mi días”, ainss…
En mi próxima reencarnación quiero compartir mi vida con un cocinero, sí.
Verdemelón: No pido muy poco. Pero creo que tampoco pido tanto. O si lo hago, intento compensar. Imagino que lo más difícil no es encontrar un hombre al que cocinarle, sino uno que me quiera… y que sea un hombre, claro
X: Ahí estamos, en la reciprocidad. Con lo simple que sería…
C.: Es que así de románticas somos por estos lados
luis, el Jueves 17 de Enero 2008 a las 11:02
si vas a cocinar al hombre que quieres, ¿cómo lo vas a condimentar?
y una vez cocinado, ¿va a ser un festín solitario o, más bien, un ágape compartido?
si es compartido con otro, ¿es un menage a trois?
no quisiera ser ese hombre, porque no me gustaría ser cocinado.
Pero cuidado, que no le guste también que laves tú los platos de la comida.
Todo depende de tu habilidad en la cocina. Yo lavo y después te preparo el cafecito.
beso
A
Amkiel: No sé cómo explicarlo. Sólo quisiera que fuera una manera de demostrar afecto y ya. Supongo que también tiene que ver con la valoración del otro: yo te cuido, vos me cuidás y no hay maneras preestablecidas ni tajantes ni absolutas. Algo así como que yo no cocino porque me toca, vos no lavás porque te toca (bueno, la mayoría de las veces si, pero a veces, sería bonito que sólo fuera poder expresarse a través de esas cosas tan básicas). En fin, que no quiero tener que estar en guardia todo el puto día porque yo soy mujer y el otro es hombre… No sé, algo así.
Ajenjo: Yo soy de “comida de casa”. Los platos finos y elaborados no son mi fuerte. Lo mío es la “comida de mamá” pero la verdad es que se me da bien. Y si es para agasajar al otro, no me importa lavar y hacer café, té o postre. La cosa es volver especial a veces, esos momentos tan sencillos ¿no?
O dicho con música: “If you want me, satisfy me?”....?
X: jajaja. No sé, aunque lo parezca, no soy taaaaaan dura. Por cierto: una banda sonora de morirse ¿no? gracias por acompañarme…
Vamos bien, preparame unos ñoquis con estofado, yo llevo postre y el vino ¿cual te gusta?
Ajenjo: Dale. Para mi un tinto. Un Ribera del Duero estaría más que bien servido. Postre me da igual, como no me gustan mucho los dulces, te dejo elegir
Ok, ¿en tu casa o en la mía?
Ajenjo: Teniendo en cuenta que soy yo la que cocina, va a tener que ser en mi casa, que siguiendo el sabio consejo de mi madre “hay que cocinar donde uno conoce el fogón”.
no creo que haya muchos hombres que se dejen meter en una olla a fuego lento sin rechistar.
Por intentar leer entre líneas…
Si no hay que hacerlo…. pides muy poco ¿no?
Uy cómo se está poniendo la cosa…
Yo decía que lo de quererse debe ser eso: satisfacer al otro, pero entendiendo que el tema TIENE que ser recíproco… no como una exigencia, sino como un palcer, como la única manera de amar a alguien, no?
Uff, que ya se me va la olla a la estratosfera… y si no recuerdo mal, por ahí se hablaba de un fogón mucho más interesante…
Pues a mí me parecer una lindísima declaración de amor, “cocinaré para ti el resto de mi días”, ainss…
En mi próxima reencarnación quiero compartir mi vida con un cocinero, sí.
Verdemelón: No pido muy poco. Pero creo que tampoco pido tanto. O si lo hago, intento compensar. Imagino que lo más difícil no es encontrar un hombre al que cocinarle, sino uno que me quiera… y que sea un hombre, claro
X: Ahí estamos, en la reciprocidad. Con lo simple que sería…
C.: Es que así de románticas somos por estos lados
si vas a cocinar al hombre que quieres, ¿cómo lo vas a condimentar?
y una vez cocinado, ¿va a ser un festín solitario o, más bien, un ágape compartido?
si es compartido con otro, ¿es un menage a trois?
no quisiera ser ese hombre, porque no me gustaría ser cocinado.