Madre hay una sola

Me encuentro en la nueva circunstancia de tener a varias amigas y a mi hermana, estrenando maternidad.

Estas mujeres, todas ellas profesionales, responsables, activas, inteligentes y lindas (si, lo tienen todo) presentan un comportamiento común: cada vez que hablan conmigo, se disculpan por realizar numerosas referencias a sus cachorros, a sí mismas en relación a sus cachorros y a todo este nuevo escenario en el que los toca jugar un papel principal.

Así que voy a aprovechar este, mi espacio personal, para hacer un llamamiento a ellas y a todas las madres primerizas del mundo: ¡dejen de pedir perdón!

Ustedes son mis amigas, mi gente. Yo las quiero y entiendo que lo que les está pasando ahora es alucinante, un cambio extremo, toda una novedad. A mi me gusta que me cuenten ésto, me hace conocerlas de una manera diferente, me hace valorar otras cosas y me hace vislumbrar la maternidad desde muchos ángulos diferentes (uno por cada una de ustedes). Y puedo ver cómo ustedes no dejan de ser las que son. Vale, ahora están más flacas (consumidas), bastante más cansadas, con otras prioridades… pero cuando no tenían un bebé incorporado a su vida, igual me contaban otras cosas durante horas, desmenuzábamos comportamientos de amados, familiares cercanos, compañeros de trabajo y la sociedad en general ¡Y antes no nos disculpábamos!

No se sientan mal, no piensen que ahora llevan una vida menos glamorosa, no piensen ni por un segundo que me hartan y que yo tengo cosas más interesantes en las que pensar. Todos nos ponemos pesados con algunos temas a veces, y eso suele ser directamente proporcional a lo mucho que nos conmociona. Si un día estoy cansada y no tengo ganas de escucharlas, se los haré saber, de la misma manera que ustedes me dirán, como ya ha pasado alguna vez: “¡cortala con el mismo rollo de siempre!”

Yo entiendo que tengan cuidado de no pasarse con las descripciones del niño, su caca, las caras que pone y las cosas nuevas que hace con los desconocidos, los de la oficina, la gente en la calle. Pero ¿entre nosotras? Para algo somos gente de confianza. Y a mi me gusta que me cuenten, sobre todo porque estamos lejos y es la única manera de vivirlo un poquito. Y además me fascina que hoy vivan ésto y todas, lo juro: todas, lo lleven tan bien.

Acá, 5 opinaron

  1. G., el Miércoles 25 de Julio 2007 a las 14:21

    plasplasplasplasplasplas (en pie)

     
  2. burma, el Miércoles 25 de Julio 2007 a las 18:15

    ay,que emocionante, que bonito, que intenso.

    (ovación-

    on-ón)

     
  3. nadie, el Jueves 26 de Julio 2007 a las 12:44

    ¿Y los padres que?

    ¿Te he contado ya que mis hijos se masturban?

     
  4. dosdedos, el Jueves 26 de Julio 2007 a las 14:20

    G.: Si, como si no tuvieran lo suficiente :)

    Burma: jajaja, enseguida te llamo ;)

    Nadie: Es que no tengo amigos que estrenen paternidad. Pero gracias por el dato, se ve que tus hijos están creciendo muy sanos ¡felicitaciones por el trabajo hecho!

     
  5. thalia, el Viernes 2 de Mayo 2008 a las 20:46

    de la putamare…............

     

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