La pregunta
La pregunta ya no es “qué ofrecés a cambio”.
La pregunta es “qué querés” (y desear fervientemente que la respuesta al menos sea una sola cosa).
La pregunta ya no es “qué ofrecés a cambio”.
La pregunta es “qué querés” (y desear fervientemente que la respuesta al menos sea una sola cosa).
hola!! estuve buscando tu mail para ver si nos encontramos para tomar unos mates.
El mio es lorebetta[arroba]gmail[punto]com
vamosvamos, tampoco es para tanto, solo te pedí unas nociones de powerpoint…
a cambio te ofrezco la luna si te ponés así
besitos y papas fritas
.
Decía un antiguo alcaide de Sing-Sing que para ganar un futuro enemigo nada mejor que hacerle un favor a alguien.
me pido quitarme los miedos
Y si desear “fervientemente” no funciona tendrás que aprender a negociar.
Y si negociar tampoco funciona, tal vez sea el momento de coger rehenes (o como decía mi abuelo… “echarse al monte”).
Yo que sé.
Hablo por hablar.
Como siempre.
las dos preguntas son jodidas. porque a veces ofreces mucho pero no lo que se necesita y a veces quieres poco y te falta justo lo que necesitas.
la vida es una perra.
si la vida te dá lo que siembras en ella la respuesta a ambas preguntas es la misma, ¿no?.
Bs