Y vuelta
Ida. Y vuelta. Todavía estoy llegando y lo más importante ya se lo he dicho a la gente a la cara (o casi). Pero tengo mil que contar(me) y dejarlas acá grabadas.
La única verdad verdadera es que mi sobrino es divinodivino y me honró, contra toda esperanza, con su sueño en mis brazos horas antes de partir de vuelta a ésta, hoy, mi casa.








bueno, me alegro que haya sido un buen viaje
esperamos relatos, eh?
saludos tía!
mu rebién-venida, ya era hora, oiga