El sÃndrome de la hija del medio
No quiero tomar más decisiones. Digo basta y me niego, me resisto y pataleo ante la sola idea. Porque al fin y al cabo, las decisiones que tomo no las tomo sólo para mi sino para los demás. Ah, claro, no soy buena dando consejos pero parece que si tomando decisiones. No, perdón, me corrijo. No soy nada buena para tomar decisiones, la duda me corroe constantemente y la configuración libriana de los astros en mi nacimiento no me ayudan demasiado. Para lo que yo soy buena es para hacerme cargo de que nunca voy a estar segura de nada, optar por algo y darle para adelante. Lo malo es que alrededor se han percatado y te tiran los paquetes, total al final seré la única responsable.
Claro está, no tomar decisiones te aparta del cambio. Te aparta de la acción (que ha sido mi gran objetivo). Pero a lo mejor eso sería lo bueno por algún tiempo. Que no pase nada más.








Incluso no querer tomar más decisiones es una decisión.
no creas q eso sólo le pasa a la hija de en medio, a la del fina tb.
dejarse llevar y no tomar decisiones no es malo si lo haces por una temporada…e includo puedes llegar a estar donde esta la acción aunq sólo sea por el arrastre…
suenas a q simplemte estas cansada… tómate un descanso, unos dias de poca vida social , unas dias de no hacer nada y unos cuantos días de inactividad y recuperas las ganas de hacer cosas y al querer hacer cosas, las haces y si te gustan haces más… pero no hagas demasiadas, todo con calma.
caaaaalllllllmmmmmaaaa q la vida son dos dias pero si los quieres vivir todos en uno al final no vives ninguno…
resspira…. asi… q yo te oiga…
un beso canía
Amkiel: Ya te lo decía en tu blog. Pero no creo que sea así. Si creo que sea inevitable tomar decisiones, pero no creo que querer y decidir sean lo mismo. Por lo menos no en mi vida…
Vir: Pues si, es eso un poco. Si al final el problema es que los mandatos de la educación son más fuertes y “hago”. Pero a eso que decís me refiero: a tomarse vacaciones de tomar decisiones (y lo decimos en verso, encima)
¿Te digo algo terrrrrible? “A”, siempre es “No B” y no tiene remedio porque “B”, siempre es “No A”. Sambúllase!
Puesssss, yo no se que escribir…..
Pero pongo lo tuyo y subo la apuesta a ser incapaz de acabar lo que empiezo y a decir que no en la mayoría de las ocasiones. O si, bueno no, no se, en fin. Feliz fin de semana
Si dejás de tomar decisiones acabarás teniendo el síndrome de la hija del miedo. Tomá decisiones simples para ir entrenando. Posteriormente cambiá el mundo si querés.
Chau.
¡Premio para Vitore que leyó lo que leyó! Y si, en esas estoy… es que los genes son más fuertes.
No creo que no sepas tomar decisiones….creo que sólo necesitás tiempo y pacienca para saber que decisión es la mejor. Las librianas somos así, somos perfeccionistas, idealistas y muy generosas. Y la generosidad hace que nuestras decisiones (que sabemmos que involucran a muchos más que a nosotras mismas) tarden en llegar. Pero llegan…no aceleres nada, todo llega a su tiempo, hasta la claridad mental que muchas veces, por idealistas, nos nublan el alma. Los cubanos dicen “lo que sucede, conviene…”..tal vez tengan razón. Besos.