Pos fíjate qué paradoja. La última vez que yo estuve en el Reina Sofía fue hace cosa de tres años, y porque vine a Madrid de visita.
Ahora llevo más de un año aquí y todavía no he ido. Y al Prado tampoco. Es lo que yo denomino el “síndrome Giralda”. Igual algún día lo explico con detalle.
Hala, besos y tal.
dosdedos, el Miércoles 17 de Enero 2007 a las 9:37
Amkiel: Si, todo depende pero más que hablar sobre arte, yo me refiero a hacer visitas…
Otis: Yo creo que muchas veces pasa porque no nos hacemos el tiempo para estas cosas. Lo bueno de los amigos y las visitas es que te hacen acomodar las prioridades ¿no?
Y no digamos del Museo del jamón ¡vivan las visitas culturales!
Las visitas de fuera nos señalan admirados lo que teníamos delante de las narices sin darnos cuenta.
Ike: ¡Ya te digo!
Amkiel: Yo me daba cuenta, pero siempre tengo la sensación de que los paseos turísticos son mucho mejores en compañía ¿no?
Si en una obra de arte buscas reflexión, la compañía molesta. Pero si buscas contrastar opiniones, es indispensable.
Pos fíjate qué paradoja. La última vez que yo estuve en el Reina Sofía fue hace cosa de tres años, y porque vine a Madrid de visita.
Ahora llevo más de un año aquí y todavía no he ido. Y al Prado tampoco. Es lo que yo denomino el “síndrome Giralda”. Igual algún día lo explico con detalle.
Hala, besos y tal.
Amkiel: Si, todo depende pero más que hablar sobre arte, yo me refiero a hacer visitas…
Otis: Yo creo que muchas veces pasa porque no nos hacemos el tiempo para estas cosas. Lo bueno de los amigos y las visitas es que te hacen acomodar las prioridades ¿no?
Las visitas de fuera a veces nos hacen ver una realidad a la que ya estamos acostumbrados: ¡Qué cantidad de edificios feos hay en Madrid!