bueno, bueno; quizás es la otra gente que no sabe escuchar consejos o recibir consuelo o palmaditas en la espalda.
Ike Janacek, el Jueves 11 de Enero 2007 a las 0:14
¿Pero escuchar sabrás, no? A menudo basta eso para aliviar a alguien que te importe.
verdemelón, el Jueves 11 de Enero 2007 a las 9:26
idem. (sin más)
Buenos y nublados días.
Un abrazo (que para estos casos funciona y es lo mejor que tenemos cuando es sincero)
G., el Jueves 11 de Enero 2007 a las 9:58
Si, yo creo que se trata sólo de escuchar y de abrazar. Los consejos a veces no hacen falta, el consuelo siempre viene de uno mismo, y las palmaditas en la espalda… no, las palmaditas en la espalda, si es flojito, molan.
Yo, por lo que he visto, sabes escuchar y sabes abrazar, muchísimo mejor que la media nacional. Al menos a mi.
Un beso
hans k: No, te juro que es verdad. Me quedo freezada y no sé qué hacer ni qué decir.
Ike: Y… si, creo que si. Y soy capaz de darme cuenta cuando alguien te está contando las cosas para que le des un consejo o una solución (ahí fallo) o cuando lo que necesita es que le digas “no te preocupes, no sos vos”. Algo es algo, espero…
Verdemelón: ¡Ya vez! Los abrazos si que sirven. Pero me cuesta darlos porque a veces temo invadir… qué se yo.
G.: Jooo, linda… yo te voy a decir una cosa: escribí ésto un poco con vos en mente. Me fascina la capacidad que tenés para sacar conclusiones divertidas y consejos muy graciosos (y muchas veces muy útiles) y hacer que quien te cuenta se sienta mejor. Vos sí que sabés
verdemelón, el Jueves 11 de Enero 2007 a las 12:06
Estaba anotando algo que se me habÃa ocurrido en mi cuaderno y en lugar de escribir "más riqueza interior", escribà "más ropa interior". Y ahà me di cuenta: tengo más ropa interior que riqueza interior. Ea.
bueno, bueno; quizás es la otra gente que no sabe escuchar consejos o recibir consuelo o palmaditas en la espalda.
¿Pero escuchar sabrás, no? A menudo basta eso para aliviar a alguien que te importe.
idem. (sin más)
Buenos y nublados días.
Un abrazo (que para estos casos funciona y es lo mejor que tenemos cuando es sincero)
Si, yo creo que se trata sólo de escuchar y de abrazar. Los consejos a veces no hacen falta, el consuelo siempre viene de uno mismo, y las palmaditas en la espalda… no, las palmaditas en la espalda, si es flojito, molan.
Yo, por lo que he visto, sabes escuchar y sabes abrazar, muchísimo mejor que la media nacional. Al menos a mi.
Un beso
hans k: No, te juro que es verdad. Me quedo freezada y no sé qué hacer ni qué decir.
Ike: Y… si, creo que si. Y soy capaz de darme cuenta cuando alguien te está contando las cosas para que le des un consejo o una solución (ahí fallo) o cuando lo que necesita es que le digas “no te preocupes, no sos vos”. Algo es algo, espero…
Verdemelón: ¡Ya vez! Los abrazos si que sirven. Pero me cuesta darlos porque a veces temo invadir… qué se yo.
G.: Jooo, linda… yo te voy a decir una cosa: escribí ésto un poco con vos en mente. Me fascina la capacidad que tenés para sacar conclusiones divertidas y consejos muy graciosos (y muchas veces muy útiles) y hacer que quien te cuenta se sienta mejor. Vos sí que sabés
Pues yo te doy uno, asi sin preguntar…
Yo creo que solo una vez atreví a dar un consejo y todavía me estoy arrepintiendo.
Nunca mais (y menos gratis).
mmmmmmhhh….
¿estás aconsejando no aconsejar, tal vez?
palmaditas en la espalda sirven. para hacer eructar a ahijado lactante…