Hombres (del futuro)
Observando unos peces bastante sobrealimentados en el puerto de A Coruña, un niño, que mira de reojo la reacción de su madre, dice:
“¡Jooo! ¡Éstos son pezones!”
No tendría más de cinco años.
Observando unos peces bastante sobrealimentados en el puerto de A Coruña, un niño, que mira de reojo la reacción de su madre, dice:
“¡Jooo! ¡Éstos son pezones!”
No tendría más de cinco años.
Precoz.
Allí llaman parrochas a las sardinas (erm… “conchas”, para que nos entendamos); si no lo sabe se enterará pronto, seguro.
Un niño esteta, sin dudas.