Leer un libro

- Os lo ruego, no os mováis – dice.
Después acerca el pincel al rostro de la mujer, vacila un instante, lo apoya sobre sus labios y lentamente hace que se deslice de un extremo al otro de la boca. Las cerdas se tiñen de rojo carmín. Él las mira, las sumerge levemente en el agua y levanta de nuevo la mirada hacia el mar. Sobre los labios de la mujer queda la sombra de un sabor que la obliga a pensar “agua de mar, este hombre pinta el mar con el mar” – y es un pensamiento que provoca escalofríos.

“Océano Mar”, Alessandro Baricco

¿Por qué leo un libro? ¿Es el autor, la persona que me lo recomienda, la historia que cuenta?

Me he dado cuenta de que en realidad todo eso no hace más que acercarme a las páginas de un libro. Pero a veces es una frase, uno o dos párrafos, un momento escondido entre las primeras páginas que me hacen saber que ese es un libro que voy a leer hasta el final.

¿A alguien más le pasa? ¿Alguien quiere compartirlo? Hasta podríamos hacer un meme de ésto. El que quiera, que lo haga y me avise.

Acá, 7 opinaron

  1. (v) i r e t a, el Martes 26 de Septiembre 2006 a las 13:17

    ami me importa mucho el título aunq a veces va impuesto as o menos por la editorial, me importa y sobre todo me imprta la ultima frase o último párrafo q es lo primeroq leo antes de empezarlo…
    tambien hace decidirme la falta de adjetivos y de participios… la falta de moralejas y sobre todo q sea un lengiaje rápido y sonoro…

    y pq no.. ???la portada y la editorial…

    demasiadas cosas influyen en elegir un libro y muy pocas en abandonarlo…

     
  2. Ike Janacek, el Martes 26 de Septiembre 2006 a las 14:20

    A veces, pocas, un libro te llama por el título, sin más explicación, el nombre del autor o incluso el olor de las pastas. De alguna forma intuyes el contenido. La mayoría por recomendación, ya que los placeres si no se comparten no son tales.
    “Océano Mar” de Baricco es una preciosidad, tanto como quien me lo descubrió. Recuerdo especialmente la parte en que el profesor Bartleboom nos dice porqué escribe cartas.
    Ojalá tuviera mi ejemplar delante… porque yo tengo otro meme, Dosdedos: ¿Por qué prestamos los libros si nadie los devuelve?

     
  3. dosdedos, el Martes 26 de Septiembre 2006 a las 15:42

    (v)ir: Cierto. Ahora ¿no te pasa que últimamente la mayoría de las portadas te parecen una mierda, puro “fotoshopeado” a lo bestia nomás? Pensar que hubo una época en la que el diseño de portadas de libros fue una influencia para que decida dedicarme a ésto…

    Ike: Yo no presto todos mis libros (porque además acá me hacen más falta, sobre todo los que traje de allá). Y los que presto no se los presto a todo el mundo… bueno, salvo por “La Historia Interminable” que es un libro que siempre, siempre vuelve a mis manos (incluso después de haber estado desaparecido por un par de años).
    Yo presto los libros para que me conozcan ¿Vos?

     
  4. Ike Janacek, el Martes 26 de Septiembre 2006 a las 17:06

    De las portadas prefiero no fiarme, por lo que dices, cuesta ver buen diseño editorial y las edición también deja mucho que desear (cartoné y lomo cosido de muy mala calidad). Huyo de los tomazos con pinta de best-seller y más de 600 páginas y adoro los libros de cuentos y relatos cortos; eso ya me condiciona de entrada.

    Como en el cine, busco referencias del autor y el tema, por eso siempre estoy consultando revistas y webs buscando nuevas lecturas: así, por un blogo conozco desde hace poco a John Cheever, mi último escritor favorito.

    Ya lo decía antes, prestar un libro que nos ha gustado es compartir un placer, y por ser la lectura un acto tan solitario agrada compartir libros para después intercambiar impresiones.
    No suelo releer, así que revivo las historias viendo la cara de entusiasmo del nuevo lector de mis libros, que siempre es un amigo. No se presta un libro a cualquiera, aunque a veces también lo hacemos.
    Hum…conocerme por mis libros no sería difícil: temáticas dispersas y mucha fantasía. Creo que si le preguntas a alguien que te diga cinco de sus libros favoritos te diría mucho de si mismo.

     
  5. hans k, el Martes 26 de Septiembre 2006 a las 19:17

    creo que, independientemente de quién te lo recomiende, el libro empieza a existir por sí mismo cuando te mueve algo dentro y lo haces tuyo.

    prestar libros que uno ama es una de las formas más hermosas de compartir sentimientos. yo siempre devuelvo los libros, y así agradezco dos veces: cuando me lo dejaron y cuando lo retorné. y aún siguen siendo menos de las que merecen

     
  6. elasesinodifuso, el Miércoles 27 de Septiembre 2006 a las 9:26

    Los libros, al igual que las mujeres, no se prestan. Corren serio peligro de que los lastimen. Ahora bien, igual no los prestas pero te los cogen (en el amplio sentido de la palabra coger, incluso la acepción argentina :D )

     
  7. nadie, el Miércoles 27 de Septiembre 2006 a las 12:35

    Yo ultimamente en cuestión de libros (como en casi todas las otras cuestiones de la vida, es verdad) salgo a buscar setas y encuentro fresas.

    En fin…

     

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